22 de marzo de 2017

Mi opinión del libro "Embarazo y parto. Todo lo que necesitas saber para torpes"


Recientemente y por motivos que no vienen al caso han caído en mis manos ciertos libros relacionados con el embarazo y el parto y…¡lo siento! No me he podido resistir a ojearlos y echar un vistazo para ver si explicaban algo sobre la lactancia materna (porque no todos los libros sobre el embarazo se “molestan” en encontrar importante la descripción del post-parto y el inicio de la lactancia).
Algunos de estos libros no los conocía previamente y me han sorprendido para bien. No son los típicos libros sobre embarazo y parto que reseña todo el mundo, así que me vais a permitir que me desvíe mínimamente de la línea del blog para hacer mis propias reseñas.
¡Empezamos!
 El primer libro que quiero reseñar es "Embarazo y parto. Todo lo que necesitas saber para torpes", del mismísimo Emilio Santos Leal, y con ilustraciones de Forges (Anaya).
Aunque por el título y los dibujos esperes una patochada con poca miga, el autor ya es índice de calidad: Emilio Santos Leal es un famoso ginecólogo (y psiquiatra) madrileño que atiende partos domiciliarios, un viejo conocido de las mujeres madrileñas partidarias del parto en casa. Así que ya podeis intuir cuál es la filosofía que subyace bajo todo el libro…
Pero mirad la dedicatoria.¡No me digáis que no es un amor!
 “Este libro está dedicado a mi madre, a la de mi hijo y a todas las madres. El sistema nos trata a todos como torpes. A las madres, está claro: demasiado torpes como para entender lo que está pasando en su cuerpo, asumirlo y decidir. Y a los padres, sin duda: demasiado torpes como para cuidar, educar y administrar, convertidos así en meros proveedores. Dedico este libro también a mi padre y a otros los padres. Y a mi tesoro, Sergio."
Así que ya veis que dispara con bala: reivindica el papel de las mujeres en su parto y el papel de los hombres como padres y no acompañantes. No digáis que no dan ganas de leerlo…

El libro es muy completo en todo lo que respecta a la descripción del proceso de embarazo y el parto, y por supuesto incluye un apartado suficiente sobre los inicios de la lactancia materna. Sólo le falta escribir un libro de “lactancia materna para torpes” porque parece que para dar el pecho necesites un máster cuando es tan sencillo como decir: “se mete la teta en la boca del niño y la naturaleza hace el resto” (filosofía Carlos González, en definitiva).

Al ser español el autor tiene la ventaja de que describe las pruebas que se hacen durante el embarazo y los procedimientos usuales que se realizan en los paritorios a la usanza española, no como ciertos librejos que tuve la mala idea de comprar y que pronto revendí...




Son libros muy "reputados" entre las partidarias del parto natural, pero me decepcionó: no sólo  incluye escasa información “científica” sobre el embarazo y el parto (y encima reflejada de forma un tanto pueril) si no que se centra principalmente en el modelo holandés de "parto no hospitalario salvo que suceda algo" y está repleto de testimonios personales que para mi gusto, sobran (yo soy de las que opina que tanto las historietas idílicas como las espanta-preñás son perniciosas para crear falsas perspectivas en la futura madre).

Ni qué decir tiene que el libro de Emilio Santos es crítico con las episiotomías y precavido con las consecuencias que puede tener pedir la epidural (iniciar una cascada de intervenciones médicas que más que ayudar interfieren en el proceso de parto). Asume como cotidiano atender partos de nalgas por via vaginal, sin darle importancia a las “normas sacrosantas” que se llevan ahora: que la madre sea multípara, que el feto no sea muy grande, que venga en nalgas puras…
Hay un capítulo entero dedicado al parto en el agua y al parto en casa, con fotos enormes, retratándolo con naturalidad.
La descripción de las fases del parto desde la perspectiva de la madre son muy graciosas “fase me cago”, “fase me parto…” y se nota que "sabe" lo que es un parto vaginal normal (aunque sea un hombre!!). 

La parte dedicada a la lactancia, que es lo que interesa para el blog, está en la onda de Carlos González de que casi todas las madres pueden dar el pecho si la madre está confiada y bien asesorada por el personal que la asiste…Obviamente no es tan extenso como en un libro dedicado en exclusiva a la lactancia, pero se agradece un libro de embarazo que se detenga en los loquios, las primeras tomas y las necesidades afectivas de la nueva madre.

En la parte negativa, hecho de menos (para variar) un tratamiento más exhaustivo de los embarazos y partos gemelares y de los partos por cesárea.  Si cada vez son más, ¿por qué se les sigue viendo como algo raro y ocasional? Aunque los partos realmente complicados son minoría, ¿qué pasa con las que pertenecemos a esa minoría? ¿Acaso somos invisibles?
También me ha llamado la atención que sea tan crítico con la diabetes gestacional, apuntándose a la escuela de los que niegan que sea una entidad médica que merezca ser tenida en cuenta…
Quién sabe si en los años venideros los obstetras del futuro dejarán de hacer la curva de glucosa y simplemente pondrán a todas las embarazadas a dieta baja de carbohidratos…Porque no puede ser puesta como excusa para encasillar a la embarazada como de alto riesgo sin más…
Por otra parte los dibujos de Forges son un poco sosos y repetitivos…

Sin duda es un libro que recomiendo comprar o regalar (si la futura madre es partidaria de un parto respetuoso). Destila conocimiento de primera mano, humor y una visión "masculina" amable. Mucho más que grandes best-sellers como ese que he comentado antes o el imbatible “Qué se puede esperar cuando se está esperando”, que vale, es muy completo pero sieso, poco “españolizado” y algo superficial en algunos aspectos (como en no subrayar que en España sigue siendo difícil librarse de una episiotomía, no es la intervención esporádica que pretende hacer creer).



Como quien no quiere la cosa he "reseñado" tres libros…¡en los siguientes post comentaré un par de ellos más!

¿Alguien ha leído "Embarazo y parto. Todo los que necesitas saber para torpes"? ¿Cuál ha sido vuestra impresión?

Y como colofón (estoy que lo tiro), un cuarto libro, también relacionado con el parto (y en parte la lactancia natural) pero desde la perspectiva evolutiva y antropológica; para las que quieran culturizarse aprendiendo por qué el parto humano es como es. Tranquilas, no es nada ladrillo.


¡Que disfruteis de la lectura! No olvides comentarme vuestras impresiones...

27 de mayo de 2016

¿No sabes si intentar lactancia con mellizos? Tú puedes: aquí te doy algunas claves

¿Esperas múltiples o tienes cerca alguna amiga que esté esperando múltiples, y está desanimada como para intentar lactancia natural?
Es normal que si ya la lactancia materna tiene fama de dificil, la lactancia con múltiples parezca algo imposible, reservado para talibanas de la teta, amas de casa sin nada mejor a lo que dedicarse, etc.

Aquí os dejo una recopilación de los principales consejos para la lactancia de múltiples publicados en el blog, así como mi experiencia personal como lactante múltiple feliz y otra serie de consejos sobre múltiples.

En la etiqueta de "La teta es muy psicológica" podréis encontrar otras entradas con reflexiones especiales para esos momentos pesimistas en los que crece la tentación de abandonar la lactancia materna.

Antes de tener a los múltiples churumbeles en brazos, hay que tener en cuenta que es importante dar a luz en un hospital respetuoso con la lactancia materna, en el cual sepamos que se nos va a apoyar medianamente bien: hospitales IHAN. ¿Teneis ya previsto apuntaros a un taller de lactancia? Cuanto mayores sean las dudas más conviene estar preparadas.

Lo principal cuando se tienen mellizos es simultanear las tomas para ahorrar tiempo y "evitar el síndrome de nave nodriza".
En esta entrada explico como simultanear las tomas y en ésta, mi opinión sobre las posturas de lactancia simultánea más habituales.
Si no sabes si merece la pena invertir en un cojín de lactancia gemelar, te explico los pasos para hacerte uno tú misma.
Al principio y para no liarse con las tomas recomiendan llevar un diario: te explico aquí si es realmente necesario en el caso de los múltiples.
¿Qué pasa por la noche con las tomas nocturnas? Pues se puede sobrevivir a esa fase sin recurrir al biberón siempre y cuando la madre coleche para facilitar el descanso de todos y otra serie de trucos. Te evitas cansancio, lloros y paseos nocturnos.

Las presiones psicológicas y externas en contra de la lactancia natural se acrecientan en el caso de tener múltiples, para qué nos vamos a engañar. Por eso es importante que una futura madre múltiple que no esté bien informada o motivada para intentar este tipo de lactancia prevea dónde pueden radicar los principales errores.
Tengo una serie de entradas que detallan las causas más habituales de fracaso de la lactancia en múltiples: I, II, III y IV.


Por ultimo, os hago un repaso de lo que hice para obtener regalos y muestras gratis de casas comerciales, ya que algunas se estiran un montón para ayudar a los nuevos padres múltiples.

Mis mellizos ya se hicieron mayores y los desteté (cuento mi experiencia aquí), pero he sido una lactante múltiple feliz y estaré encantada de solventar cualquier duda si me escribís en los comentarios o por privado.

No hace falta ser valiente para intentar la lactancia con múltiples, así que yo os animo a todas: solamente requiere organización y paciencia, y a cambio se obtiene una gran felicidad .

No dejeis de recomendar este blog a esas amigas futuras madres múltiples que ya dan la lactancia natural por perdida antes de intertarlo.

28 de enero de 2016

Enemigos sutiles de la lactancia materna (V): feminismo mal entendido

Ya lo decía la enfermera que llevaba mi grupo de lactancia: la teta es muy psicológica. Las mujeres de países subdesarrollados no tienen opción de darle muchas vueltas al asunto o buscar alternativas, pero una madre occidental, moderna, que opta por la lactancia materna, está dando muestras de su ideología: de su vision de la maternidad, de lo que ella considera que es comportarse como una madre, de lo que debe ser la crianza, de su resistencia a los obstáculos, de sus prioridades.

Y dentro de las ideologías, algunas visiones que se definen como feministas son contrarias a la lactancia, y pueden pesar en la decisión de la mujer de dar pecho o luchar por mantener la lactancia.

Teneis un ejemplo popular en las redes de este tipo de feminismo al que me refiero aquí.

Simplificando mucho los argumentos principales de las feministas anti-lactancia materna podrían ser:

"La lactancia materna es un vil invento misógino para tener a las mujeres  en casa cuidando niños en vez de trabajar, que es lo que deberían estar haciendo"

"Y con la libertad que te da el biberón para poder salir por la noche, endosarle el crío a otro, dormir de un tirón y estar fresca para seguir currando al dia siguiente..." (les falta añadir).

Personalmente creo que una feminista debe preocuparse del empoderamiento y el desarrollo personal de las mujeres de forma integral, y no solamente de su faceta profesional (productora). Entiendo que  hay que animar a las mujeres a que sean económicamente independientes y luchen por un papel de protagonismo en la sociedad, estando presentes en puestos de decisión. Pero ante todo el feminismo tiene que permitir que las mujeres puedan ser personas y no meros cachos de carne explotados laboralmente, de los que se espera que se incorporen al trabajo remunerado a la semana de dar a luz y que no den mucho la brasa con eso de que tienen que cuidar de sus hijos, valorándolas laboralmente siempre y cuando se dobleguen a los esteriotipos clásicamente masculinos: ser competitivas, ajenas a las cuestiones domésticas, unidimensionales y focalizadas únicamente en el trabajo, al que deben dedicarse con gran entrega salvo cuando están durmiendo.

¿Volver al trabajo a los cinco dias de la cesárea? Una aberración pediátrica y seguramente poco recomendable a nivel ginecológico. Si por mi fuera los Servicios Sociales le quitarían la custodia a estas mujeres, al menos temporalmente. Está claro que no se defienden claramente los intereses del menor.

Y todavía se preguntan por qué parece que las mujeres huyen de la política y los cargos de responsabilidad. Pues porque no todas están dispuestas a ser tan irresponsables y/o renunciar a gozar con plenitud de una etapa única en la crianza de sus hijos, tan importante para su correcto desarrollo.

Postureo. Y alguien debería decirle a esta mujer que la crianza con apego con consiste en ir pegada al bebé las 24 horas como si fuese un móvil.

Al fin y al cabo, una cosa es ser madre y otra progenitora: una mujer que solo ejerce de útero para traer nuevos cotizantes a la Seguridad Social a este mundo no deja de ser eso: un útero, aunque tenga despacho propio y tacones. Y no me suena que sea muy feminista esa utilización capitalista de las funciones reproductoras de la mujer.
Una mujer que quiera traer ciudadanos a este mundo y cuidarlos de la mejor manera posible, y no meros currantes cotizantes a la Seguridad Social para que haya algún pringao que pague las pensiones de los currantes de ahora, sabe que su trabajo como madre va más alla de parirlo. También lo han de saber los padres, a los que a menudo se les invisibiliza en la ecuación cuando lo que hay que hacer es  fomentar la corresponsabilidad. Aunque biológicamente los hombres no se embaracen ni amamanten, el cuidado de la prole va mucho más allá de esos hechos básicos, y los hombres pueden y deben compartir mucho más trabajo de crianza que el que ya hacen.


 "Eso de los 6 meses de lactancia y la lactancia prolongada es un invento de los hombres"

¿A qué varón se refieren? ¿A Dios? ¿A Carlos González? ¿Carlos González es Dios? Porque la directora general de la OMS es una mujer, y menudo carácter...Perdón por los chistes, pero es que algunos argumentos son para tomárselos a broma...
Una mujer empoderada, con espíritu crítico y bien informada no puede por menos que atender a las evidencias científicas, favorables a la lactancia materna exclusiva más alla de los 4 meses. Evidencias que armonizan con el sentido común y la naturaleza.
Los mamíferos llevan más de 200 millones de años en el planeta. El primer ser humano, unos 2,5 . Nestlé se fundó en 1905. Así que me temo que la lactancia materna funciona (y bien) desde hace mucho y que me perdonen González, Paricio, Odent y algunos otros, pero los varones se han ocupado poco o nada de ella.

" La LM excluye a los hombres de la crianza y potencia la separación de roles sexistas"

El que tenga tan poca imaginación como para no ver en qué puede colaborar un hombre durante la crianza de los niños durante los primeros meses que me mande un mail y le envío una lista de al menos 50 items con labores de las que se puede encargar en exclusiva, y así liberar de trabajo a su lactante mujer. Seguro que ella estará encantada.

 "La lactancia perjudica laboralmente a las mujeres"

Ay amigos, no es el tipo de leche en sí; la clave es la baja maternal y las reducciones de jornada.
Tanto con LME como lactancia artificial, una mujer que tenga hijos sabe que ya tiene puesta la cruz para una posible promoción o ascenso, sabe que es candidata a estar en la lista del próximo ERE en la empresa (bajo otra excusa, por supuesto!), sabe que aparca la carrera si se pide una reducción de jornada o una excedencia y sabe que se hace prescindible si la baja maternal se alarga (por ejemplo por parto múltiple o excedencia). Y eso es así también para las que dan leche de fórmula. Es una cuestión de que con esas bajas, las mujeres se hacen "prescindibles" a ojos de la empresa, de que la conciliación familiar es incompleta y aplicable a unos pocos tipos de trabajo, y de que los hombres son beneficiados colaterales del tiempo que dedican las mujeres al cuidado de la familia, dado que sus bajas paternales ni son obligatorias ni son tan largas como las de las mujeres.
Un hombre que se pida sus quince días voluntarios que se dan ahora en España, es un padrazo. Una madre que se acoja a su baja íntegra, más las vacaciones, más los días de lactancia, es una vaga que no se implica con la empresa y que no está motivada por su trabajo, porque la sociedad tiene la visión de que las bajas maternales son como unas vacaciones en las que las madres pasean con sus carritos y tienen tiempo de pintarse las uñas y ver programas de marujas, no las consideran desde el punto de vista de derechos del menor y de responsabilidad social.
¿Y las que renuncian a esa baja pretenden dar lecciones de maternidad responsable y ser el espejo de otras mujeres?
Si los horarios laborales fuesen más racionales, acordes a la biología humana (y no sólo me refiero a permitir el cuidado responsable de los niños), extensibles a todos los trabajos (directivos o no), compatibles con los horarios infantiles, y se fomentase el teletrabajo, se evitasen las reuniones intempestivas, los viajes evitables, el networking fuera del horario laboral y realmente hubiera una presión social y empresarial para fomentar la corresponsabilidad entre hombres y mujeres, no habría tanta necesidad de reducciones de jornada ni a las mujeres les espantarían tanto los cargos de responsabilidad.

Realmente, que la leche salga del pezón o de un bote es lo de menos.
Que en España la baja maternal sea de 16 semanas y no de 24 (que facilitaría la LME el tiempo que recomienda la OMS) no evita el desastre.  Las bajas maternales son largas no para beneficiar a las mujeres, sino para beneficiar a los niños. Y ya depende de cada cual si quiere vivir en una sociedad en la que priman los intereses del capital privado (las empresas) o los derechos superiores de los menores.

Atención a lo que dice el artículo 24 punto e) de la Convención sobre los Derechos del Niño, de UNICEF:

"Los Estados Partes asegurarán la plena aplicación de este derecho y, en particular, adoptarán las medidas
apropiadas para) asegurar que todos los sectores de la sociedad, y en particular los padres y los niños, conozcan los principios básicos de la salud y la nutrición de los niños, las ventajas de la lactancia materna, la higiene y el saneamiento ambiental y las medidas de prevención de accidentes, tengan acceso a la educación pertinente y reciban apoyo en la aplicación de esos conocimientos".

Ese y otros artículos de la declaración de derechos hablan sobre el interés prioritario del menor sobre su alimentación y salud, y la mejor alimentación posible del bebé es la leche materna, así que por favor, si hay alguna feminista en la sala que esté en contra de los principios reflejados en dicha declaración que levante la mano.

"La lactancia es una esclavitud sin sentido, un calvario de dolor y problemas, con lo fácil que es que alguien le de biberones de fórmula"

Igual que hay muchas espantapreñás que van contando a las embarazadas historias truculentas sobre partos horribles y puerperios de pesadilla, y madres amargadas que no paran de lamentarse de que por culpa de la maternidad "ya no son ellas" y que "estaban mejor sin niños", no faltan las "simpáticas" que se dedican a echar pestes sobre la lactancia y a airear su mala experiencia.
Yo no creo que sea casual que muchas de estas feministas anti-lactancia respondan a algunos de los siguientes estereotipos:

  • no tienen hijos propios.
  • madres de pocos hijos con malas experiencias con sus lactancias, ya sea porque les fue muy mal o porque ni siquiera lo intentaron, y no entienden que haya mujeres que puedan disfrutar de la lactancia.
  • historiales de lactancia frustradas con exceso de presiones y mal asesoramiento (incluyendo el de matronas que insistieron mucho en la lactancia pero con malos métodos y escaso apoyo psicológico)
Y no hay críticas más feroces a la LM que las que provienen de las lactantes frustradas.
En lo que a lactancia se refiere hay un claro sesgo informativo en favor de la información concerniente a los problemas asociados y a las historias problemáticas y frustradas. 
Por eso es importante que a las mujeres a las que les ha funcionado la lactancia compartan su buena experiencia, sus recomendaciones y consejos y enfoquen la lactancia de forma positiva, sin asustar a las futuras lactantes y sin que eso signifique obviar que puede haber baches, pero que en la mayoría de casos son solucionables.


"Total, los niños se crían igual de bien con biberón".

Vaya por dios, y los científicos publicando evidencias clínicas en contra de esa afirmación constantemente.
Claro, debe ser que la mayoría son varones y están en contra del feminismo...
Seguron que también dirán que la LM tampoco conlleva beneficios para las mujeres, que el cáncer de mama está provocado por los sujetadores, y blablablabla...

"Hay un lobby pro-lactancia muy fuerte y parece que dar lactancia artificial sea tabú".

A esto las pro-lactancia siempre responden que no hay ninguna mujer que haya querido dar biberón y no haya podido, pero sin embargo son legión las mujeres que han querido dar el pecho y se han quedado a medias. En cuanto a presiones externas...¡¡las mujeres recibimos críticas hagamos lo que hagamos!! Ya sea dar biberón, dar el pecho, dar el pecho pero en público, dar el pecho a niños mayores...
Además las amantes de las conspiranoia tienen mejor hueso que roer con las "malignas" empresas productoras de leche artificial que los maliciosas logias pro-lactancia...


Y seguro que me dejo en el tintero algun argumento pseudofeminista más...

A veces se leen textos tristes que te hacen pensar si algunas madres que no hubiesen sido más felices comprándose un perro y poniéndole vestiditos, como el del texto que he mencionado antes.
A mí, por ejemplo, que una mujer supuestamente responsable y empoderada llegue al momento del parto sin haberse planteado si va a dar lactancia materna o no me parece preocupante. Debe ser que soy muy machista, y no me he dado cuenta...


Y es que las que damos el pecho y tenemos un trabajo remunerado (y cualificado) y estamos rodeadas de madres lactanctes en la misma situación nos quedamos a cuadros ante según qué afirmaciones. Y eso que somos españolas y no suecas, que si no ya sería el despiporre.


Tambien me resulta triste que el feminismo dedique tantos esfuerzos a la causa abortista que parezca que deja aparcadas las causas pendientes de las mujeres que desean continuar con sus embarazos en vez de interrumpirlos: la violencia obstétrica, las pocas ayudas a la lactancia materna... temas que quedan secuestrados por lo blogosfera "hippy", como si no fueran preocupaciones universales para todas las mujeres.

Aquí una madre trabajadora con un puesto cualificado que ha dado lactancia materna a mellizos hasta los dos años y medio (en excluiva hasta los 6) a pesar de tener algunos hándicaps en contra (cesárea, parto prematuro, pezones planos, problemasde agarre, separación prolongada tras el parto,  ingreso en neonatos, grietas...) y no sigo porque parece que no he disfrutado la lactancia, cuando en realidad la he disfrutado mucho y echo mucho de menos esa sensación tan de poder, tan de loba, de leona, de hembra animal, tan de ser una mujer, tan de estar a gusto con mi papel, de cuando tenía a los peques en la teta en esas solitarias noches puerperales...Esa sensación de sentirme más yo que nunca, de saber que lo estaba haciendo bien, que lo que estaba haciendo tenía mucho mérito y que era una triunfadora. No en vano mi avatar es una tigresa. Así me sentía yo.



Yo personalmente creo que el feminismo no consiste en convencer a las mujeres para que se adapten a un mundo hecho para los hombres, sino en adaptar el mundo a las necesidades de las mujeres...

¿Como lo veis vosotras?

28 de diciembre de 2015

Si los extractores de leche los usaran los hombres

Si los extractores de leche los usaran los hombres, no serían esos feos y arcaicos artilugios a los que estamos acostumbrados las mujeres.

Más o menos yo me los imaginaría así:

  • Diseño extraplano con pigmento de polvo de aluminio con efecto cromado (también disponible en color negro mate).
  • Display digital con pantalla táctil multifunción LED Full HD de alta definición.
  • Función de caudalímetro eléctrico y medidor de flujo de presión diferencial V-Cone de alta precisión.
  • Función de memoria de cálculos de caudal, viscosidad, temperatura y presión con datos exportables en 4 formatos diferentes compatibles con sistemas operativos MAC OS X, windows y GNU/Linux.
  • Temporizador programable.
  • Avisador sonoro de llenado.
  • Extracción supersilenciosa (14 decibelios) con17 funciones diferentes de extracción.
  • Controlador remoto por infrarrojos.
  • Nueve tipos de conos ergonómicos intercambiables y adaptables a cada tipo de pezon, realizados en silicona médica de alta calidad, disponibles cada uno en 6 colores. 
  • Botellas aforadas de extracción con refrigeración automática, en plástico autoclavable con números autofluorescentes para visibilidad durante la extracción ene stancias oscuras.
  • Conexion PC VGA x1 HDMI x3.
  • Conexión bluetooth con app propia compatible con iOS, Android, Symbian y Windows Phone.
  • Cable USB 2.0 para conexión directa o a través de una base Dock, al puerto USB de tu ordenador para sincronizar o cargar el dispositivo.
  • Batería recargable de ion litio de 5 V..
  • Funda isotérmica de transporte acolchada de fondo rígido con seis módulos y bandolera  ergonómica, con costuras de alta resistencia.
  • Se adjunta kit de limpieza de 32 piezas.
  • Opcional: los de gama alta dispondrían de conector de iPod para escuchar musiquilla mientras te sacas.

Sería muy caro, mucho más de 200 euros que cuesta un sacaleches actual de gama alta, pero los hombres convencerían a las mujeres diciendo: es el mejor gasto que podemos hacer por nuestro hijo.

En todas las empresas sería obligatoria la existencia de una sala de lactancia equipada con sillón de masaje reclinable de cuero con reposabrazos, climatización inteligente, iluminación regulable, pantalla de televisión de plasma de 52 pulgadas con tecnología OLED,  hemeroteca, frigorífico y lavamanos.


Pero como los extractores de leche los usamos las mujeres, y somos nosotras las que a menudo necesitamos extraernos la leche, lo que te puedes encontrar si necesitas un extractor en el hospital es esto:

Sofisticación en el diseño.

Y si alguien te quiere mucho lo mismo te encuentras que te regala esto (o te lo da de segunda mano):
Tiene cuatro botones, apto hasta para chimpancés amaestrados.

Aunque no faltará quien te convenza que lo más práctico para sacarte leche en el trabajo (encerrada en tu coche o en el cuarto de baño a una hora que sabes que no entra nadie a cagar) es esto:

Profusión de lineas curvas, sólo falta que sea de color rosa o lila.

PD: perdón si he dicho muchas aberraciones técnicas, no soy ingeniera y estaba bromeando...

7 de diciembre de 2015

El destete de mis mellizos

He de hacer una confesión que tarde o temprano tenía que llegar, porque el tiempo no pasa en balde: ya he destetado a mis mellizos. En algún momento tenía que suceder, y ha sucedido con sus 30 meses cumplidos. El destete lo he promovido yo, y os quería contar mi experiencia y mis razones.

Mi experiencia personal con la lactancia de mellizos (incluyendo las complicaciones de inicio, como pezones planos, problemas de agarre y grietas) las teneis en este post. También  mi experiencia con el colecho, la lactancia simultánea y las tomas nocturnas, incluyendo el destete por la noche.
Solo quedaba compartir con vosotras el fin de la lactancia, aunque no por eso dejaré de lado el blog porque la experiencia de cualquier persona puede ser valiosa para otras, sobre todo cuando se trata de esos mirlos blancos que somos las madres míltiples que dan lactancia exclusiva a mellizos 6 meses y siguen con la lactancia hasta pasados los 2 años y encima hablan fenomenal de la experiencia.

Cada madre múltiple es un mundo y seguramente mi experiencia no se parezca a las de las demás: si alguna madre múltiple lee esto y quiere dejar su experiencia en los comentarios será más que bienvenida.

Mis motivos
En mi caso yo ya tenía a mis mellizos mamando dos veces al día, tres a lo sumo: una toma nada más despertarse, totalmente exigente so pena de liarla pardísima, y la toma del reencuentro tras venir de trabajar. Los fines de semana, la toma tras la siesta, también obligatoria so pena de montar un berrinche. Solamente "bajo techo", en la calle no pedían nunca, ni siquiera viendo a otros niños de su edad.

La de por la mañana en el fondo la impuse yo porque me sentía culpable cuando les cambié de guardería y no les quise quitar también la toma, y pronto me arrepentí de la decisión porque vi que había creado una costumbre mañanera que después se me hizo fastidiosa. La toma de "la vuelta al trabajo" era la única que hacía más ilusión porque era un momento de reencuentro y caricias, pero claramente todas sus tomas eran  “por rutina”, “de costumbre”, no por hambre ni por necesidad de otro tipo: no mamaban fuera de casa, ni pedían teta fuera de "sus horas", ni tenían "envidia" cuando veían mamar a otros niños.


La mayoría de niños se destetan espontáneamente entre los 2 y 3 años de edad porque pierden interés en la teta, pero ya os digo que los míos no tenían pinta de renunciar a sus rutinas pese a la edad. Además al ser dos, el destete lo iba a marcar el más "tetero", porque el otro simplemente por imitación iba continuar también.

En estas que surgió la oportunidad de hacer un viaje de trabajo de apenas tres días y decidí aprovechar mi ausencia para “forzar” el destete. No es que fuera un viaje obligatorio ni determinante para mi futuro, pero en su día vi una oportunidad laboral y una posibilidad de intentar que mi regreso los peques ya no se acordaran de la teti. 

El destete
Les di una última toma el mismo día de mi partida (ainnns, yo sabía que era la última, ellos no, porque la verdad es que aun con 30 meses "pasan" bastante de las explicaciones que les das). Las madres lactantes siempre nos repetimos “tengo que recordar para siempre estos momentos, su mirada, estas caricias”, pero luego siempre se nos borran de la memoria. Unas 56 horas más tarde me reencontraba con ellos, sin que aparentemente me hubieran echado de menos (siempre han sido unos niños bastante despegados y capaces de estar contentos sin su madre, muy confiados y con apego con el padre), y desde luego sin haber pedido teti ni una sola vez. Como ya era tarde no hubo toma en el reencuentro.

Pero al día siguiente ellos reclamaron su toma matutina (pfff, era sentarme en el sofá y echarse encima, en plan pavloviano) y cuando se la negué sí lloraron un poco. Nada que no se pudiera solventar distrayendo su atención con un batido, pero siempre es triste ver a tus hijos llorar por algo que en el fondo sí les puedes dar, pero no quieres. En esos momentos, la voluntad flaqueó, para que os voy a engañar.

La escena se repitió un par de veces más en los momentos “rituales”, hasta que el Angelito2 comprendió enseguida que “teti no” y no volvió a sacar el tema. Al Angelito1, que es más insistente, le costó un poco más, e hizo algún intento de arrimarse a ver si caía algo, y estuvo preguntando por la teti. Hasta que como su hermano le decía "no, teti no", asimiló la noticia.


A nivel fisiológico solo diré que estuve con los pechos un tanto hinchados una semana o asi, sin llegar a ser realmente doloroso, y luego vuelta al estado normal. Es curioso pero incluso varios meses después seguía saliendo leche espesa si me apretaba.

La realidad ahora es que el momento de intimidad en mi reencuentro tras el trabajo se mantiene: mis hijos me obligan literalmente a sentarme en el sofá, empujándome para que me recueste, y se ponen una a cada lado, les paso un brazo por detrás al mismo tiempo como si fueran mis polluelos y ellos se pelean para turnarse en echarse encima mío y que les achuche, pero sin reclamar teti. Ya no vuelven a repetir “teti no”, aunque el Angelito 1 cuando llevo escote se restriega, mete mano y dice "teti" como quien añora un juguete que ya no está.

Y así estamos. A veces sigo tentada de sacarle la teti al Angelito 1 para ver si quiere chupetear, pero es que el destete es un duelo que tarde o temprano hay que afrontar, tampoco me parece "sano" intentar retrasarlo para no afrontar el duelo de que los niños crecen y realmente ya no necesitan la teti.

Hay una edad en la que la teti ya no es comida: es un "bombón" que da calor, consuelo, analgesia, y sirve para controlar berrinches. Pero cuando para eso ya se pueden utilizar las palabras y los abrazos porque el niño ya tiene más entendederas, y está en la edad de que no hay teti que le calme las rabietas, tampoco creo necesario prolongar la lactancia por rutina si la madre está ya cansada.

Reflexiones
Las ultraortodoxas del destete respetuoso se me echarán encima por haber hecho llorar a mis hijos, en vez de esperar pacientemente a que mis hijos me rechacen. Aunque eso supusiera esperar a los 5, 6, 7 años. Realmente, quizás no volvería a hacerlo así; lo de aprovechar una ausencia corta no sirve de nada porque los chiquillos se acuerdan, y promover una ausencia larga es una pequeña crueldad. Pero en su momento lo creí pertinente y aunque yo siento nostalgia, ahora los tres estamos bien.


Si la lactancia se ha disfrutado, como es mi caso, el destete siempre es algo triste, aunque sea deseado. Si realmente la madre que le va a resultar traumático, claramente digo: no al destete. Pero si lo madre peinsa en ello con cierta ansiedad e impaciencia, quizás va siendo ahora de plantearlo, sobretodo si ya estamos hablando de niños de más de dos años. Reconozco que a veces he estado pensando en intentar relactar solamente por lástima, pero otra parte de mí me dice que me arrepentiría porque ahora estamos cómodos así, y yo no quiero volver a las tomas por rutina.

A veces se amenaza con que el destete supone más trabajo: más juegos, más consuelo, más brazos. Pero al menos con la edad que tenían mis hijos no ha sido así: es una edad difícil, con rabietas, peleándose entre ellos por estar conmigo, con claras necesidades afectivas, pero ya no están en edad de taparles los llantos con pezón, si no con educación, afecto y contención.

¿De qué me lamento? Pues de que mis hijos no han vivido la lactancia en edad de acordarse bien (4, 5 años) y de que en el futuro no podamos recordar juntos sus peleas al pecho, sus comentarios de "mmmm, ¡qué rica!", sus desmayos melodramáticos de satisfacción, su cara de gustirrinín acariciando la teti como si fuera un peluche muy suave, el lado que tenía cada uno asignado. De haberlos destetado antes de que tengan el lenguaje demasiado desarrollado como para que me expliquen sabores y sensaciones. Ahora tienen que fiarse de mi testimonio y de unas pocos fotos.


Aiinnns, mis angelitos, mis príncipes, espero que podais perdonarme mi falta de paciencia esperando que se os pasara el interés por la teta.
Tal dia como hoy mis hijos cumplen 3 años: 3 años de hacerme mamá, aunque yo ya me sentía mamá cuando les estaba buscando. ¿Quien ha dado la vida a quién?